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Resumen
- 08/05/2008 11:41 - Espesas gaviotas
- 08/05/2008 12:06 - Tus besos saben a vino
Espesas gaviotas
El tiempo se hace humo y este se hace espeso,
como espesa la soledad.
Y los pensamientos se espesan,
se espesan los días, las mañanas, las tardes
y las noches son aún mas espesas.
El caminar entre pasos y zarpazos conquistan la cabeza,
fabrican imágenes relativas, futuristas, perfectamente seleccionadas.
Aparecen los recuerdos, secuestrando los sueños, pidiendo fianza;
Y pierdes el ahora, quedas en la nada, flotas como espora,
y te vuelves a espesar.
Los días apaciguando el aguante señor, la tierra querida se extraña hombre, nunca lo olvides.
Se extrañan los detalles, los grandes que son pequeños, los pequeños que son más grandes, y los que yo me quiero guardar.
Humano pobre humano que trata de improvisar ser maquina, errada maquina con corazón de humano, hecho de costumbres, pero sentimental, terriblemente sentimental lagrimoso y solitario al espejo cariñoso de los que ama.
Los caminos de la soledad, son acompañados por la locura,
pero esta es tu escolta, es la gran escoba y barres, limpias, ordenas,
te lanzas, te recoges y te duermes, sueñas con ella, te ronronea la locura en la noche, pero esta también te atrapa, te golpea y te maltrata si quiere la locura.
Quedas pegado al vidrio, impávido y mirando como se alejan todos, y se despiden de ti riendo, burlándose, haciendo caretas, porque saben como espesas tú la espera.
Las azules playas y las rocas, tejidas como en zigzag duermen en la espuma,
mientras mis pasos despiertan y mastico la arena.
Es que son las gaviotas al viento, planeando y esperando con cara de gaviotas,
quietas y expectantes, blancas y negras, ruidosas y calladas;
las que pertenecen al reino de mis ojos ciegos.
Es que son los pensamientos, lejanos pensamientos,
teñidos de locura, curados con los sueños y testigos de mi vida,
los que me ponen mas espeso.
Comienza la lluvia, y comienza el entristecimiento.....las aves vuelan, se entredicen en lenguaje de aves, el mar se agita se pone histérico.....llega el viento y la gente corre.
Me como las uñas y me como los codos, me fumo un cigarro y me fumo los dedos,
salto por la ventana, corro por las escaleras y con un impulso me lanzo al mar, cierro los ojos y al abrirlos caigo donde mismo.
Lo espeso, y lo infinitamente espeso me hace cuestionar,
si el problema es la ventana, o es el mar el que no se acostumbra a mis baños, o son las gaviotas esas con cara de gaviotas, o es el impulso el culpable, ¿me faltara más impulso?
¿Y si soy yo el culpable? y nunca salte la ventana, nunca corrí por las escaleras, nunca me di el impulso, ni menos me lance al mar.
¿Y porque caigo en el agujero del cuestionamiento de la locura espesa?, que se yo, ¿Y quien sabe si no sabes tú?
Retrocediendo mientras avanzan, no errando el camino ni menos errando la dirección, solo erraste al elegir la locura.
Mirando mientras cierran los ojos las gaviotas y espesando mientras se hacen agua las gotas de la lluvia en tu cara y en tu casa que no sientes como hogar, humano simplemente humano, saltando ventanas y corriendo por escaleras te crees una gaviota y no sabes esperar la mar.
Tus besos saben a vino
Prendio la luz de su cuerpo y se miraron entre ojos aturdidos,
la incomprensión de los propios dialogos, el refran esquisito de las manos rozándose,
esos ojos de hierba viva y esos ojos de lucero en miel por las mañanas.
Las nubes seran montañas y el mar sera el cielo azul de los deseos,
los caminos recorridos mirandose los hombros y una mirada que llama a la sonrisa.
Los viejos árboles anclados testigos de la selva,
testigos de las aves y testigos del amor como silbido hacia el viento.
El mar azulino multicolor glorioso, los rayos del sol tomando siesta,
las sillas pegadas, el tiriton de frio y una cabeza tentida sobre el hombro de un te quiero.
Un suspiro y un leve apreton de manos que transporta y marea por los propios deseos.
Las sabanas rotas, y las ventanas claras palomas que posan melancolía,
la música propia, el disgusto y el afan por encender la velas, una tras otra.
El pequeño espacio, y voy a dar un paseo mañanero haber si entiendo,
la distancia de los pasos, la soledad pensantiva y el ahogo de mis penas;
Es que no comprendo el porque de las palabras y el porque no te entiendo.
El vino enciende, y deja los cuerpos moldeados, inpregnados de olor,
tus besos saben a dulce y los mios saben tabaco,
tus dudas son dudas por la vida , y de regalo te entrego una estrella,
Una de esas fugazes que llaman al desaogo, que llaman a la invencion personal del renacer.
Tus besos son dulces, los míos son de tabaco, pero cuando estos son de vino no nos dejamos de querer.
El culpable no es el vino, ni el dulce ni menos el tabaco.
El silencio de tus pelos, el silencio de los mios, y el ahogo de tus ojos de niña,
mi irritante melancolía y tu irritante ironía.
Bailarines frente al mar y amantes por las noches de céspedes impagables,
fumadores de locura, fabricantes de misterios y solitarios cruzados por el destino que nos arrogo la primera vez por la arena.
Un beso sin lengua y no quiero oir tus ronquidos y ni menos despertar de mis sueños,
un café a lo chocolate, un libro abierto de orgullo y unos sorbos de amargura,
unas pequeñas lagrimas y un llanto a mares a solas,
un tiempo propio para desear el reecuentro de tus besos,
de tus besos de vino, en donde nuestras lenguas callan y nuestros ojos son los que hablan